Todas aquellas personas que perdieron sus hogares en una ejecución hipotecaria en los años 2009 y 2010 y que consideran que el prestamista o banco cometió algún tipo de irregularidad, pueden solicitar la revisión de su ejecución hipotecaria con el fin de determinar si la entidad bancaria realizó malas prácticas a la hora de incrementar las tasas de intereses o en el posterior embargo de la propiedad.
