De acuerdo con especialistas en el mercado inmobiliario las casas reposeídas que se encuentran en un mal estado perjudican notoriamente a todos sus vecinos ya que si alguien del vecindario quiere vender su casa a un precio normal del mercado este tendrá que rebajar el valor de la venta porque la mala imagen que dejan las casas en mal estado es algo con lo que deben vivir día a día las personas que habitan en los barrios donde hay un gran número de casas excluidas.
